Dominancia Estrogénica: ¿Qué es? Síntomas y ¿Cómo Eliminar el Exceso?
La dominancia estrogénica es una condición muy común en la actualidad tanto en las mujeres como en los hombres. Probablemente, no lo asocies con hombres, ya que ellos tienen en menor cantidad los estrógenos, sobre todo estradiol que es vital para la salud cardiovascular, ósea y del estado anímico junto con la testosterona. Sin embargo, la obesidad, el sobrepeso central, el alcohol, la mala alimentación y la falta de músculo, ha hecho que la testosterona aromatice por acción de la enzima aromatasa en el tejido adiposo y que la testosterona se transforme en estrógenos; ganando así, grasa pectoral (formación de senos), acumulación de grasa en los muslos, caderas y la aparición de la celulitis. Así mismo, cambios en el carácter, problemas inmunológicos, pérdida de la líbido y mayor riesgo de prostatitis, hiperplasia prostática y cáncer de próstata.
En las mujeres el panorama es quizás más complejo, porque de por sí tenemos estrógenos (estradiol), estriol y testosterona (incluso más de lo pensado), pero cuando de paso tenemos exceso de grasa corporal >28%, resistencia a la insulina, hipotiroidismo, sedentarismo, mala alimentación (déficit de proteína, fibras y vitaminas), tomamos alcohol, fumamos, consumimos medicamentos (analgésicos y antibióticos), tomamos la píldora, exposición a disruptores endocrinos (plásticos, perfumes, entre otros) y tenemos exceso de cortisol, todo se complica porque justamente los órganos que se encargan de transformar, empaquetar y expulsar el exceso de estrógenos como lo es el hígado principalmente y el intestino se congestionan y no hacen correctamente su labor. Esta es la base para patologías inflamatorias, proliferativas y pre-cancerígenas en el cuerpo, que son dependientes de esta hormona como los miomas, fibroadenomas, la endometriosis, los nódulos, los quistes, las reglas abundantes, los cólicos fuertes, el acné hormonal, la rosácea, la histaminosis, el marcado síndrome premenstrual, la mastalgia, entre otras patologías.
Me gustaría explicarte en detalle como sucede la eliminación del estrógeno que ya ha sido usado por los tejidos y órganos en el cuerpo. Aquí, el protagonista es el hígado, que no sólo lo elimina, sino que decide que tan activo y por cuánto tiempo estará circulando en el cuerpo. Cuando el estrógeno producido por los ovarios, las cápsulas adrenales y el tejido adiposo se ha usado, llega al hígado por la vena porta, con la finalidad de reducir su efecto biológico y que salga del organismo.
El hígado se vale de dos fases para el metabolismo del estrógeno, la Fase I (oxidación/hidroxilación) que transforma el estrógeno químicamente a través de la acción del citocromo P450, que es un grupo de enzimas que convertirá esta hormona en distintos metabolitos más o menos deseados por el cuerpo. Por ejemplo: el metabolito 2-hidroxiestrona es menos reactivo y hasta protector (un cuerpo sano prioriza este), el 4-hidroxiestrona es más reactivo y potencialmente dañino y el 16-hidroxiestrona es muy activo, proliferativo y relacionado con el cáncer.
En la Fase II llamada de Conjugación (que es la más importante), el hígado debe desactivar los metabolitos del estrógeno y hacerlos solubles en agua para sacarlos del cuerpo vía bilis, por heces fecales o vía riñones por orina. En esta etapa, actúa la glucuronización (unión del estrógeno con el ácido glucurónico) que es la principal vía para eliminarlos por heces y/o orina. También puede ser por sulfatación, que añade grupos sulfatos o azufre para inactivar los metabolitos del estrógeno (dependiente de las proteínas); la metilación añadiendo moléculas como B12, B9, B6, magnesio y la colina que inactivan el metabolito 4-hidroxiestrona, y por último el Glutatión (implica la Vit C y el NAC) que hace que estos metabolitos no dañen el ADN, es decir, que controla el estrés oxidativo. En conclusión, si la Fase II falla los estrógenos estarán más activos más tiempo.
Por otro lado, si el estrógeno ha sido conjugado exitosamente, una parte debe salir vía sangre-riñones-orina y la otra por bilis-intestino-heces. Justamente, en esta segunda parte de la eliminación si la microbiota no está en equilibrio, es decir porque hay disbiosis esto puede fallar y que se genere recirculación enterohepática de los estrógenos. Por tal razón, el hígado y el intestino son un equipo ganador.
En cuanto a la microbiota, hay una parte denominada el Estroboloma, que es un conjunto de bacterias capaces de producir una enzima que se llama Beta-glucuronidasa, que se encarga de separar los estrógenos conjugados o empaquetados con ácido glucurónico y dejarlos libres para recircular. Esto quiere decir, que, a mayor enzima mayor estrógeno recirculando y a menor cantidad mayor será la excreción. En personas sanas, hay un correcto balance de la acción de esta enzima, pero en pacientes con disbiosis la acción de esta enzima puede estar aumentada o disminuida. Ejemplo: en menopausia convendría tener más de este enzima, pero en etapa fértil no tanto.
Las bacterias encargadas de producir la Beta-glucuronidasa son en más del 94%, todas las especies y cepas de E. Coli y algunas cepas de Shigella y Salmonella. También, algunas especies de Roseburia intestinalis y homnis; Faecalibacterium prausnitzii, Bacteroides uniformis, ovatus, xylanisolvens, Clostridium, Ruminococcus gnavus y Lachospira eligens. Lo peligroso de tener mucha producción de esta enzima, es que también rompe la unión de sustancias tóxicas unidas al ácido glucurónico y que deben eliminarse por heces. En este caso en particular, el consumo de Silimarina o milk thistle disminuye, el 3-indolcarbinol y el DIM, reducen la acción de la enzima Beta-glucuronidasa y el Calcio-D-glucarato ayuda a disminuir los estrógenos y las toxinas empaquetadas con el ácido glucurónico.
¿Cuáles son las principales causas de la dominancia estrogénica?
- Falla en la fase I de detoxificación hepática, debido a fallas genéticas de polimorfismos genéticos en el citocromo P450 (CYP1A1 y CYP1A2), con predominio de otras enzimas como la PYP1B1 que hace que el estrógeno agarre otras vías más activas y proliferativas como la 4 y la 16-hidroxiestrona.
- Falla en la fase II por polimorfismos genéticos en el gen COMT, hace que las personas no puedan metilar bien. En este caso es vital aportar todas las vitaminas del complejo B metiladas, magnesio y SAME. En general, una fase II lenta o que falle puede generar una pobre eliminación de los metabolitos del estrógeno.
- Deficiencias nutricionales sobre todo en aminoácidos azufrados, pero también de vegetales crucíferos (brócoli, kale, coliflor, coles de Bruselas, rúcula, entre otros).
- Por alcoholismo, tabaquismo y uso de drogas porque congestiona las fases del hígado por desgaste de nutrientes.
- Carga tóxica por metales pesados, plásticos, pesticidas, cosmética, anticonceptivos y medicamentos.
- Por diabetes, resistencia a la insulina y obesidad.
- La inflamación ocasionada por el estrés crónico que hace que se altere la función hepática, que se agoten las moléculas para la metilación, que se active la enzima CYP1B1 y los estrógenos vayan hacia metabolitos más agresivos.
- Otra causa para que haya dominancia relativa de estrógenos en el cuerpo es que caiga la progesterona por estrés, malnutrición, hipotiroidismo y en la perimenopausia.
¿Qué puedes hacer tú para bajar la dominancia estrogénica?
La dominancia estrogénica no se resuelve con una sola cosa, se requiere de acciones coordinadas para bajar la carga, optimizar la eliminación y preservar la progesterona. Estas acciones en conjunto van a ayudarte:
- Mejora tu salud metabólica, ya que, si hay exceso de insulina, habrá creación de grasa corporal y por ende exceso de estrógenos. Busca siempre recomposición corporal, es decir perder grasa y ganar músculo. Para esto la mínima dosis efectiva es 3 entrenamientos de fuerza a la semana.
- Evita los xenoestrógenos contenidos en el consumo de los lácteos y derivados de la vaca, las carnes de engorde, la cosmética (parabenos y ftalatos), el BPA (plásticos en general), pesticidas como el glifosato y los metales pesados. En este punto, es importante evitar el abuso de medicamentos y la exposición a hormonas sintéticas (píldora).
- Consume de 5-7 porciones de vegetales crucíferos bien cocidos a la semana, para mejorar las fases de detoxificación hepática y que se prefiera la vía 2-hidroxiestrona. También el uso de hierbas amargas como las hojas o las infusiones de cardo mariano, diente de león, alcachofa, bardana, boldo y de cúrcuma, le dan apoyo al hígado.
4. Consume suficiente proteínas para tener disponibilidad de aminoácidos esenciales para la glucuronización, sulfatación y metilación. La proteína aporta saciedad y te ayudará a comer en menor cantidad y menos seguido.
5. Cuida el consumo de fibra soluble (chía, linaza y el psyllium) como la insoluble (vegetales crudos y cocidos, pseudocereales y el almidón resistente) para optimizar el tránsito intestinal (las deposiciones en frecuencia y volumen), la función de arrastre del estrógeno y la sacada de toxinas para que no recirculen. Es recomendable “si la toleras”, el consumo de 30 gramos de fibra al día.
6. Trabaja el equilibrio de la microbiota, es decir si tienes alguna disbiosis, resuélvela con ayuda profesional; recuerda que a mayor enzima beta-glucuronidasa mayor será la reabsorción de estrógenos. En este sentido, la incorporación diaria “si lo toleras” de fermentados sería ideal, como el chucrut, el kimchi, el kéfir de agua, la kombucha, el yogurt griego de cabra/búfala/oveja, entre otros.
7. Elimina el consumo de alcohol, ya que el etanol bloquea el metabolismo del estrógeno y compite por las enzimas hepáticas.
8. Regula el estrés y duerme mejor. El cortisol roba materia prima para la construcción de progesterona, ralentiza la función tiroidea, inhabilita la ovulación y empeora el metabolismo hepático. Recuerda que el hígado detoxifica de noche.
9. Cuida tu progesterona como un tesoro, sobre todo después de los 35 años, con lo cual evita hacer ayunos largos en las fases inadecuadas del ciclo menstrual y sin guía, enfoques restrictivos de alimentación no acorde a tus circunstancias de vida y de salud hormonal; no abuses del cardio, gestiona el estrés (meditación, respiración, oración y escritura) y aléjate de personas/ambientes tóxicos.
10. Usa la suplementación ortomolecular de forma guiada y personalizada como el DIM/3IC, complejo B metilado, aminoácidos esenciales, magnesio, Calcio-D-Glucarato, NAC, SAME, adaptógenos, fibra, probióticos, minerales, entre otros.
Espero que esta información haya sido de mucha utilidad para ti y que la pongas en práctica si lo necesitas. Si deseas empoderarte de tu salud con protocolos que te lleven a la salud del tubo gastrointestinal y del hígado te dejo el link directo para que compres mi e-book.
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¡Gracias por leerme!
Referencias Bibliográficas:
- Dr Ben Lynch. Limpia tus genes. El revolucionario programa para desarrollar tu potencial genético y reescribir el futuro de tu salud. 2019.
- Escuela de Salud Integrativa. Curso Avanzando sobre Salud y Microbiota Intestinal. Edición 2024-2025.
Michael and Dorine Lam MD. Estrogen Dominance: hormonal imbalance of the 21st century


