El super butirato - Majo Health Coach

EL SÚPER BUTIRATO

El estudio de la Microbiota es algo sorprendente tanto por su complejidad de funciones, como por la comunicación intrínseca que tiene con todos los órganos y sistemas del cuerpo, que realmente supera al entendimiento humano. Es paradójico saber que tenemos en el cuerpo tres veces más bacterias que células humanas y que nuestro ADN es 99% bacteriano. Es decir, somos el hospedador/receptáculo de un gran número de familias, géneros y cepas de bacterias, hongos, arqueas, protozoos, virus, levaduras y fagos de bacterias (que están aún por describir).

Hemos establecido una relación simbiótica-mutualista (ganar-ganar) con todo este micro mundo; imagínate, sólo por darles casa y comida ellos a cambio nos generan energía, vitaminas, aminoácidos, ácidos grasos, hormonas, neurotransmisores, defensa ante patógenos externos e internos y mucho más. En el Curso Avanzado sobre Salud y Microbiota Intestinal que acabo de culminar exitosamente con la Escuela de Salud Integrativa (ESI), aprendí que no importa lo distinta, más o menos variada que sea tu microbiota, al final del día lo importante es que tenga un buen rendimiento, para poder mantenernos en salud.

Como parte de su rendimiento metabólico, la Microbiota tiene la capacidad de producir los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC), que suceden de la fermentación de la fibra dietética, pero que además representan el 90% del aporte energético del enterocito (célula del intestino) y entre el 10-15% del aporte energético de todo el cuerpo. Gracias a estos, la microbiota colónica puede aportar 500 kcal diarias al metabolismo. 

Por orden de producción, el Acetato es el más abundante en el cuerpo (del 60 al 75% del total) se encarga de aumentar el volumen de las heces y de estimular el peristaltismo, participa en la síntesis de colesterol, en la recuperación energética y cuando se produce en demasía puede transformarse en Butirato; luego tenemos el Propionato (del 15 al 25% del total) que se encarga de inducir la gluconeogénesis hepática, bajar la producción de triglicéridos, mejorar la absorción intestinal del agua y de minerales como el calcio, hierro, magnesio y sodio. Por último, está el Butirato (del 10 al 15% del total) que, aunque se produce en menor cantidad, por sí solo aporta casi el 50% de la nutrición del enterocito, es responsable de la acidificación del medio intestinal, permitiendo así neutralizar a los grupos amonios y mantener a raya a los patógenos.

Vamos a profundizar en las bondades del Butirato avaladas por la ciencia, ya que es el ácido graso más valioso para el cuerpo y estoy segura que te dejará con la boca abierta conocer todos sus alcances. Esto te motivará a cuidar más de tu microbiota Sacarolítica Primaria (Bifidobacterias y Ruminococcus) y a la Muconutritiva como la Akkermansia, la Roseburia pero sobre todo al Faecalibacterium Prausnitzzi, que es el principal productor de Butirato y que le encanta comer almidón resistente (papa, yuca, plátano recalentado, entre otros).

Funciones del butirato avaladas por la ciencia:

  • Modula la respuesta inflamatoria del epitelio intestinal, induciendo la bajada de las citoquinas proinflamatorias como el Factor de Necrosis Tumoral Alpha y estimulando por parte de las células T productoras la IL-10 que son antiinflamatorias
  • Regula la actividad del Factor de Transcripción NF-kB (otro marcador de inflamación).
  • Es el principal nutriente del colonocito y del enterocito: permitiendo la proliferación y la diferenciación de los mismos. 
  • Refuerza la función de barrera del epitelio intestinal, ya que mantiene la permeabilidad selectiva, la nutrición correcta y las funciones de esa pared intestinal. También, estimula a la Akkermansia para que degrade y, a su vez señale la producción de mucus por parte de las células caliciformes; ayuda a reparar las Tight Junctios (uniones estrechas del enterocito) y aumenta la irrigación sanguínea hacia el colon.
  • Aumenta la resistencia a colonización por patógenos, ya que acidifica el medio intestinal. 
  • Modula la respuesta inmunitaria por parte de los linfocitos T reguladores del epitelio intestinal.
  • Aumenta la producción de IgA secretora que es la línea más potente de todas las mucosas sobre todo la intestinal.
  • Reduce el estrés oxidativo. 
  • Controla la diarrea  pero también ayuda a que haya buena motilidad intestinal.
  • Al controlar la inflamación, modula la respuesta ante el dolor visceral.
  • Procura el ambiente anaeróbico intestinal para que prosperen las bacterias anaeróbicas estrictas que mantienen el intestino en equilibrio. 
  • Mejora la sensibilidad a la insulina y favorece el control de la glucemia. Esto debido a que favorecen la gluconeogénesis a partir de ácidos grasos libres y de triglicéridos almacenados.
  • Tiene efectos reguladores sobre el peso y la composición corporal, debido a que ejerce un efecto anorexígeno ya que activa la secreción de hormonas implicadas en la saciedad como el Péptido YY, el GLP-1 y por el aumento de la Leptina. 
  • Tienen la capacidad de ser un disruptor de biopelículas patogénicas, sobre todo porque inhibe la producción de hifas por parte de la cándida (sobrecrecimiento fúngico) y se utiliza de forma inteligente cuando se toma antibiótico.
  • Regula la comunicación entre el intestino y el cerebro.
  • Beneficia la conversión por parte de la microbiota de ácidos biliares primarios a secundarios importantes para bajar la inflamación, evitar el crecimiento de patógenos peligrosos como el Clostridium (responsable del cáncer de cólon), absorber vitaminas liposolubles, sacar xenobióticos, toxinas liposolubles, hormonas como es estrógeno y por ende evita la sobrecarga hepática.

¡Otras funciones bastantes curiosas del Butirato!

En un escenario donde predomina el dolor, la inflamación, la diarrea y el malestar intestinal como en las Enfermedades Inflamatorias Intestinales, ya sea el Crohn o la Colitis Ulcerosa, se usa el Butirato como herramienta poderosa junto con el omega 3 para combatir los brotes agudos, disminuir los indeseables síntomas, ser coadyuvante en el tratamiento y ayudar a restablecer el equilibrio microbiano.

 

En la candidiasis inducidas por antibióticos, se ha visto que el aporte de AGCC disminuye este crecimiento, especialmente el butirato ya que es un inhibidor de la formación de hifas o pseudohifas de la Cándida especialmente en candidiasis posteriores a toma de antibióticos, pero también incluirlo en cualquier estrategia de tratamiento de candidiasis intestinal mejorará los resultados.

En Disbiosis intestinal (SIBO/IMO/LIBO/SIFO), los AGCC son inhibidores naturales de la formación de biopelículas o biofilms, ya que en escenarios de sobrecrecimientos de bacterias, hongos, arqueas, sulfato reductoras y  parásitos hay formación de biofilms patogénicos que debemos romper para poder actuar efectivamente sobre los microorganismos, reubicarlos y devolverle el pH correcto al intestino para que no vuelvan a prosperar. 

 

En infecciones virales sobre todo en fase aguda, es decir, entre el día 3-5 se puede alterar temporalmente la composición y la actividad fermentativa de la microbiota con disminución de la producción de los AGCC. Durante la infección vírica (al inicio de los síntomas) el aporte efectivo de ácido butírico 1 a 2 veces por día puede evitar las infecciones bacterianas secundarias que podrían complicar a la larga todo el cuadro infeccioso.

En la  Fibromialgia y el en Síndrome de Fatiga Crónica hay una disminución muy marcada de Butirato con lo cual en este escenario, el aporte de almidón resistente para que crezca el Faecalibacterium Prausnitzii (mayor productor de butirato) se asocia inversamente con la gravedad de la fatiga y el dolor. 

En la Alergia Alimentaria Retardada (no mediadas por los IgE) la intervención con butirato para disminuir la hiperpermeabilidad intestinal causante de la alergia alimentaria tipo 3, durante la fase de evitación de los alimentos IgG positivos da resultados excelentes. Si esto se combina con el uso de probióticos de homeostasis (lactobacillus y Bifidobacterias), se evitaría  la generación de nuevas alergias y facilitaría la reintroducción de los alimentos. Además, el butirato actúa como mediador de la comunicación entre microorganismos y células inmunitarias, desempeñando un papel fundamental en la respuesta inmunitaria e inflamatoria.  Aquí es importante recalcar también la tolerancia ante los antígenos de la dieta, de patógenos externos e internos facultativos.

En la Endotoxémia Metabólica que se produce por aumento de los LPS (lipopolisacáridos) que se encuentran en la membrana de las bacterias Gram Negativas como las Enterobacterias, sumado con la hiperpermeabilidad intestinal genera inflamación sistémica de bajo grado. Esto a su vez,  se asocia a diversas enfermedades crónicas como Diabetes Mellitus tipo 2, obesidad, Síndrome Metabólico y Arteriosclerosis. Los LPS también están implicados en un deterioro paulatino y progresivo de la función hepática. El butirato aquí es silenciador de la cascada de la inflamación producida por el aumento de la microbiota portadora de LPS, además de ser un gran protector de los enterocitos, contribuyendo a mantener la integridad del epitelio intestinal y de forma indirecta proteger al hígado.  Es importante saber que todo lo que entra a la luz intestinal puede llegar al hígado a través de la vena porta.

Otro dato curioso,  es que en anemias asociadas a disbiosis intestinal bien sea por sobrecrecimiento de Cándida o de Giardia Lambia; en la primera es porque genera biofilms que atrapa el hierro y lo alimenta y en la segunda porque se alimenta directamente del hierro.  En estos casos, el uso de Butirato de la mano con los antifúnficos naturales y/o los medicamentos convencionales, ayuda a romper el biofilm para que haya la erradicación de forma efectiva “sin recidivas”del patógeno, pero también le devuelve el pH correcto al intestino para poder absorber eficientemente minerales tan importantes como el calcio, el hierro, el magnesio y el sodio. Se ha visto como suplementar butirato con lactoferrina puede ayudar a solventar la anemia ferropénica.

Las Fuentes naturales para consumir butirato por ejemplo son la mantequilla grassfed y en especial la Ghee o la mantequilla clarificada, en los lácteos fermentado de caseína A2 como el kéfir de leche cruda de cabra o de oveja, nata, quesos y yogurt. Por otro lado, lo podemos obtener de forma indirecta alimentando a Faecalibacterium dándole almidón resistente proveniente de tubérculos como la papa, el camote, la yuca, el plátano verde pero también  de cereales como el arroz blanco tipo basmati y/o las legumbres (para quién las tolere) que se han cocinado, se han puesto a enfríar por 12-24 horas y han recalentadas a muy baja temperatura para poder aprovechar este tipo de almidón. 

En el mercado existen suplementos en forma de extracto de almidón tipo III, que puede ser una herramienta para quién no tolere su consumo a través de la comida y/o aportar directamente el butirato es su forma más activa conocida como trybutirina que viene con fosfolípidos para aumentar su absorción y vida útil.

Nuestra microbiota hace mucho por nosotros cada día, por ende nuestra labor es preservarla, dándole comida de calidad, de temporada, variada, mientras se pueda orgánica, grassfed; masticando bien mientras comemos,  gestionando el estrés, aportando minerales con la hidratación, estando al sol, haciendo tierra, durmiendo bien, espaciando las comidas mínimo 4-5 horas, comiendo sólo cuando haya luz, evitando los tóxicos ambientales, no automedicándonos con antibióticos, evitando la exposición contínua a las ondas electromagnéticas, entre otros.

 

Gracias por leerme.

REFERENCIAS:

  • Dysbiosis in Celiac Disease: Decreased butyrate production may facilitate the onset of the disease | PNAS

https://www.pnas.org/content/118/41/e2113655118

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3735932/ 

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/22717075/ 

  • El lipopolisacárido (LPS) puede desempeñar un papel importante en enfermedades crónicas mediante la activación de respuestas inflamatorias. alivio del butirato mediado por Mel de la respuesta inflamatoria inducida por LPS.

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6586901/ 

  • IJMS | Free Full-Text | Butyrate Protects Pancreatic Beta Cells from Cytokine-Induced Dysfunction

https://www.mdpi.com/1422-0067/22/19/10427?s=04 

  • El butirato, inhibidor de la histona desacetilasa, mejora el metabolismo y reduce la atrofia muscular durante el envejecimiento.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26290460/