¡Todas las maravillas que hace tu hígado!

El hígado es el filtro más importante de todo el cuerpo. De hecho, es el órgano interno más grande, que pesa entre 1.5-2 kg aproximadamente con gran relevancia metabólica, hormonal e inmunitaria. Posee una circulación bastante especial, ya que es casi 25% arterial (arteria hepática) que lleva oxígeno y nutrientes y el 75% restante es venosa (vena porta) procedente del sistema digestivo (intestino) y del bazo.

Las principales células del hígado que ocupan el 70-80% del mismo son los famosos Hepatocitos, que se encargan de las funciones metabólicas, producción de bilis, detoxificación, almacenamiento de glucógeno, vitaminas y minerales. Luego están las células de Kupffer, que son macrófagos residentes, encargados de fagocitar bacterias, células viejas y desechos; junto con la participación en la respuesta inmune innata.

Otras células menos conocidas son las células endoteliales sinusoidales, que recubren los sinusoides hepáticos (capilares especializados del hígado), con poros que permiten el intercambio de sustancias entre la sangre y los hepatocitos ( como el bicarbonato). Por otro lado, las células estrelladas, se encuentran dentro del espacio de Disse (entre los hepatocitos y los sinusoides)  almacenan vitamina A, E, D, K en forma de ésteres. En condiciones normales están en reposo, pero en caso de daño hepático, sobrecarga del intestino por aumento del PH, incremento del amoníaco, crecimiento de bacterias proteolíticas, se activan y producen colágeno, participando en la fibrosis hepática. Finalmente, los colangiocitos que son las células epiteliales que recubren los conductos biliares,  se encargan de modificar y transportar la bilis producida por los hepatocitos.

Datos curiosos del Hígado:

  • Produce 1 litro de bilis al día. Es decir, que siempre tendremos garantizado la disponibilidad de sales biliares, tanto para poder absorber vitaminas liposolubles, ácidos grasos de la alimentación, mantener lubricado el intestino, tener una sustancia bactericida protectora para que no sobre crezcan las arqueas y la materia prima para poder empaquetar y desechar hormonas (estrógenos y testosterona).
  • Produce el 80% del Colesterol (molécula vital) para poder producir hormonas esteroideas en el cuerpo, la salud del cerebro, la síntesis de vitamina D, entre otras funciones vitales. Fíjate que sólo el 20% del colesterol es dietario Por eso yo siempre les digo a mis pacientes que lean, se actualicen y dejen el miedo atrás.
  • Es atravesado por 1-2 litros de sangre por minuto al día, esto quiere decir que tiene una irrigación significativa.
  • Alberga de forma estable el 30% del volumen sanguíneo del cuerpo por medio de la proteína de almacenamiento que se llama ferritina.
  • Es el único órgano del cuerpo que si le quitas el 70% se puede regenerar sólo, ¡INCREIBLE! Los hepatocitos pueden multiplicarse para ocupar nuevamente la zona faltante y retomar sus funciones con normalidad. Sin embargo, en casos más crónicos como la hepatitis, el hígado graso alcohólico y no alcohólico el proceso será más lento, pero igual sucederá. Ahora bien, si la agresión contra el hígado se hace crónica este proceso irá dejando cicatrices (fibrosis) que a largo plazo generará cirrosis (daño total) y ya no habrá nada que hacer.

Cuando comes órganos 1-2 veces por semana justamente como el hígado, estas recibiendo una bomba de nutrientes biodisponibles (hierro, cobre, complejo B, Vitamina A, entre otros) y la densidad nutricional de tu alimentación se va a potenciar sin duda alguna. Recuerda que el filtra más no se queda con las toxinas adentro. Cómelo sin miedo.

La labor más potente del Hígado es la Biotransformación, es decir, el poder convertir toxinas liposolubles exógenas (medicamentos, pesticidas, herbicidas, aditivos alimentarios, hormonas sintéticas, entre otros) y endógenas (estrógenos, testosterona, metales pesados, vitaminas y otras) en hidrosolubles y sacarlos vía orina (con ayuda de los riñones) y bilis a través de la materia fecal (con la ayuda del intestino grueso).

Te voy a explicar de forma sencilla las fases del hígado y que cofactores se necesitan para que cada una de ellas trabaje a tono.  El objetivo es conseguir el equilibrio entre ambas fases para que no haya aumento de la toxicidad en el cuerpo. Estas son:

Fase I de Óxido-reducción: participan más de 75 enzimas, que forman parte de la familia del citocromo P450. En esta fase se inactivan los fármacos, así como también otras moléculas liposolubles, convirtiéndolos en metabolitos intermedios que son compuestos radicales prooxidantes, que, si no se sacan rápido en la fase II, generan daño del ADN y ARN de distintas proteínas del cuerpo. La Cúrcuma, acelera esta fase así que mucho cuidado porque no es para todo el mundo. Hay personas que tienen algunos polimorfismos genéticos que hacen que esta fase sea más rápida; por ejemplo, los que tiene alta tolerancia al café, alcohol y son resistentes a la acción de los medicamentos. 

Fase II de Conjugación: son 5 mecanismos que tienen efectos antioxidantes, que conjuga a esos metabolitos intermedios con cofactores, aminoácidos y enzimas que los inactivan y los hace hidrosolubles (menos peligrosos). Generalmente, es muy común conseguir personas con polimorfismos que hace esta fase muy lenta y es aquí donde el cuerpo suele acumular más toxinas, generando saturación y problemas en distintas áreas de la salud. Los 5 mecanismos son: la Metilación, Glucuronidación, Acetilación, Sulfatación, unión con el Glutatión.  Para esto se requieren aminoácidos, precursores y cofactores enzimáticos, como la misma glicina, taurina, vitaminas del complejo B, Vit C, Vit A, Vit E, selenio, magnesio, Cisteína, polifenoles, entre otros. Hay algunas moléculas bioactivas que aceleran esta fase como el sulforafano del ajo, la cebolla, molibdeno, 3-indolcarbinol (crucíferas), silimarina (cardo mariano), alcachofa, diente de león, entre otros.

Fase III de Eliminación: aquí los metabolitos conjugados son transportados activamente fuera del hepatocito, vía bilis para ser excretado por las heces y vía sangre para eliminarse por la orina (riñones). Aquí es importantísimo que tanto el colon como los riñones funcionen a tono para que las toxinas, desechos metabólicos, y hormonas no recirculen nuevamente hacia el hígado y genere problemas en distintas áreas de la salud. La alimentación antiinflamatoria, la hidratación, el ejercicio, el ritmo circadiano y la gestión del estrés son hábitos esenciales para que esto suceda correctamente.

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Hay protocolos terapéuticos guiados como la cura del limón, la cura del aceite de oliva, los enemas de café, las limpiezas hepáticas, los drenajes linfáticos, los ultra baños de sauna y otros hábitos que potencian esta fase de excreción.

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En la consulta con mis pacientes a nivel mundial yo hago una serie de preguntas que me ayudan a comprobar si hay o no saturación hepática. Hazte estas preguntas y si respondes más de 7 con un SI probablemente tu hígado esté sufriendo:

  1. ¿Sientes cansancio, fatiga, agotamiento?

  2. ¿Tienes falta de apetito y náuseas matutinas?

  3. ¿Tienes intolerancia a alimentos grasos?

  4. ¿Tienes la boca pastosa al levantarse?

  5. ¿Presentas gases, distensión abdominal y ventosidades  constantes?

  6. ¿Reacción desproporcionada al alcohol o medicamentos?

  7. ¿Tienes Antecedentes de Hepatitis, Salmonella, EBV?

  8. ¿Tienes facilidad para formar Várices?

  9. ¿Presentas sudor oloroso y la hiperhidrosis?

  10. ¿Te salen hematomas espontáneos?

  11. ¿Tienes acné en la cara, en la espalda, en el pecho y queratosis en los brazos?

  12. ¿Formación de ronchas en la piel, con picor y descamación?

  13. ¿Tienes Caspa y descamación en la cara?

  14. ¿Dolor constante en el hombro derecho?

  15. ¿Sensibilidad a los olores?

De forma artesanal y casera también podrías evaluar tus fases por separado. Ejemplo: Si te expones a cafeína, teína, guaraná, teobromina del cacao, se te agita el corazón y no puedes dormir por la noche, con seguridad tienes la Fase I lenta y si tienes alta tolerancia a los excitantes y al alcohol la tienes rápida.

En la fase II podemos evaluar cómo está nuestra sulfatación, viendo si somos tolerantes para exponernos a los vegetales congelados, vino, cava, zumos de frutas envasados, vinagres y frutos secos. Si los consumes y te da dolor de cabeza; si repites el ajo, la cebolla, el pimiento, te cae mal el brócoli, el pepino y si cuando comes espárragos la orina es muy olorosa, tienes problemas metabolizando los sulfitos. Aquí es muy útil el Molibdeno. 

Si te da alergia (te salen ronchas) la bisutería, tienes manchas oscuras en la piel y te molestan los olores fuertes (algunos perfumes y productos de limpieza), se nota que hay problemas con la Glutatión Transferasa. Aquí apoyar la producción de glutatión con NAC, glicina, Vit C, selenio, Vit E sería interesante. 

Por otro lado, las personas perfeccionistas, autoexigentes, obsesivas, controladoras, ansiosas, con ataques de pánico y muchas veces con Bruxismo (examinar otras causas), podrían tener problemas con la metilación; aportar folato, metilcobalamina, Vit C, Glicina podría ayudar.

¡Gracias por leerme!

Referencias:

  • Casarett & Doull’s. Toxicology: The Basic Science of Poisons».
  • Jakoby WB, Ziegler DM. Enzymatic basis of detoxication. (1980). 
  • Leslie EM et al. (2005). «The role of ATP-binding cassette (ABC) transporters in drug disposition and toxicity.» 
  • Rendic S, Di Carlo FJ. (1997). «Human cytochrome P450 enzymes: a status report summarizing their reactions, substrates, inducers, and inhibitors.»  El studio se consigue en: Drug Metab Rev.
  • Tukey RH, Strassburg CP. (2000). «Human UDP-glucuronosyltransferases: metabolism, expression, and disease association.» Estudio de  Pharmacol Rev.