LO QUE NO SABES SOBRE LOS GLP-1 Y GIP
Los péptidos GLP-1 y GIP, han revolucionado la industria farmacéutica desde el año 2020, así como también han impactado el abordaje endocrinológico de patologías como la Diabetes tipo 2, la obesidad, el síndrome metabólico, el síndrome metabólico de ovarios poliendocrino, los trastornos por atracón y las cirugías bariátricas.
Estos medicamentos han prometido revertir tu enfermedad, llevarte al peso deseado y controlarte la ansiedad por la comida; sin embargo, el precio a pagar es muy alto literalmente hablando, ya que a nivel económico la inversión que necesitas mensualmente va desde los 250 a 400 dólares, y los efectos esperados son farmacodependiente. En mi país, esto aplicaría para un dicho que reza: esto es pan para hoy y hambre para mañana (nunca mejor dicha la expresión). Al principio la indicación era de 2 años de uso, siendo el primer año para revertir las patologías de base y el segundo para poder resetear el adipostato o el Set Point a nivel del hipotálamo para que la pérdida ponderal de peso se pueda mantener. Recientemente, la industria y los médicos recomiendan que su uso sea de por vida; así que amigos, hecha la solución, hecha la trampa.
A todos mis pacientes que están usando estos fármacos, les digo que son una ayuda temporal mientras construimos los hábitos ganadores, que van a generar un estilo de vida saludable permanente. Mi trabajo con ellos siempre está enfocado en la visión de mi Método Bases: Alimentación Antiinflamatoria, Hidratación Inteligente, Ejercicio y Movimiento, Ritmo Circadiano y la Gestión del Estrés.
Es vital que entiendas que existe un eje bidireccional intestino-cerebro-microbiota; estos fármacos interactúan aumentando la liberación de la hormona GLP-1 por parte de las células L del intestino para decirle al páncreas que libere insulina para controlar la glucosa post-ingesta, ralentizando el vaciado gástrico y de todo el tubo gastrointestinal; generando una sensación temprana de llenura que le dice al cerebro que ya estamos saciados, que se active la liberación de leptina (hormona de la saciedad) para que desaparezca por un buen tiempo el hambre y la ansiedad por la comida. Este mecanismo de acción sucede cada vez que comes así sean porciones pequeñas. El resultado es la pérdida de peso acelerada, el control de la ansiedad, menos episodios de atracones y la pérdida del apetito.
¿Cuáles son los efectos secundarios de estos fármacos?
- Náuseas
- Vómitos
- Diarrea
- Estreñimiento
- Cefaleas
- Distensión abdominal
- Eructos
- Flatulencias
- Dispepsia o llenura
- Reflujo y acidez
- Pérdida el apetito
- Desnutrición y malnutrición
- Déficit de minerales y vitaminas
- Pérdida de masa muscular
- Pérdida de la densidad mineral ósea
- Problemas biliares
- Elevación de las enzimas pancreáticas como la amilasa y la lipasa
- Mayor riesgo de pancreatitis
- Disbiosis intestinal junto con otras patologías.
La lista es larga y se extiende a medida que se estudian los efectos de estos fármacos a mediano y a largo plazo, en distintas áreas de la salud. Por tal motivo, es importante que la población más vulnerable como los adultos mayores (que pueden morir por deshidratación), los hipertensos que toman diuréticos, los pacientes con insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal, antecedentes de pancreatitis, cálculos biliares, los diabéticos insulinodependientes, los que toman sulfonilurea y/o hipoglucemiantes, pacientes con enfermedades autoinmunes, patologías tiroideas, degenerativas, entre otras; tengan un control minucioso de la mano de sus médicos especialistas, para saber si son candidatos o no para el uso de estos fármacos y para hacer los ajustes necesarios de las medicaciones.
Por otro lado, como Nutricionista Clínica me tranquiliza saber que estos fármacos me dan el tiempo necesario (sin el molesto ruido mental por la comida) para ayudar a mis pacientes a construir hábitos sostenibles, suplir con efectividad sus demandas macro y micro nutricionales, cuidar el tubo gastrointestinal, los conductos biliares, ayudarlos a proteger su masa muscular, sus huesos y mantener el ecosistema microbiano en balance. De esta manera, al momento de hacer el despegue del medicamento el efecto rebote será el menor posible y los daños colaterales aminorados.
¿Qué le pasa a tu tubo gastrointestinal?
- Las señales que parten desde el estómago son más lentas, como la hidrólisis de las proteínas (primer corte), la absorción de los minerales (hierro, zinc, magnesio, selenio y calcio), la producción del pepsinógeno, la activación del factor intrínseco (para la posterior absorción de la B12) y de la colecistoquinina (manda la orden a la vesícula que se contraiga y se vacíe) es MUCHO más lenta e ineficiente. Si el estómago no funciona bien los pH del tubo gastrointestinal se pueden alterar, dando chance para recidivas de H. pylori, que las válvulas no cierren correctamente y que en respuesta sucedan migraciones bacterianas.
- En consecuencia, el tránsito de la bilis se enlentece (pudiendo generar sobrecrecimiento de arqueas o IMO), cuestión que puede generar obstrucción de los conductos biliares y provocar una pancreatitis. Por su parte, la vesícula al no contraerse hace que la bilis precipite, formando barro biliar, luego cálculos biliares, inflamación de las paredes, cólicos biliares y llevarte a la extirpación de esta. No se debe obviar, que también hay menos emulsión de la grasa nutricional (segundo corte), absorción de las vitaminas liposolubles (Vit D, Vit E, Vit A y Vit K) e impactando en la sacada de toxinas liposolubles (hormonas, toxinas y metales pesados). Todo esto congestiona al hígado.
- En la misma línea, hay una elevación constante de la amilasa y la lipasa pancreática y un peor tercer corte de los alimentos. Al llegar los alimentos mal digeridos al intestino delgado, hace que haya mayor fermentación, gases, activación del sistema inmunológico, reacciones inflamatorias, sobrecrecimiento bacteriano o el SIBO, SIFO, parasitosis y sobrecrecimiento de proteolíticas.
En resumen, hay un cambio importante de la microbiota no sólo por lo anteriormente descrito, sino también porque el paciente deja de consumir fibra insoluble y soluble, almidón resistente y frutas porque ocupa mucho espacio. El poco apetito y chance para nutrirse es sustituido por ultra procesados, jugos de frutas, gaseosas, bollería y dulces. Ahora tenemos personas delgadas pero desnutridas, sin músculo, con piel acartonada, con caída de cabello, uñas débiles, sin energía, con problemas tiroideas, deprimidos, entre otras afectaciones.
¿Qué puedes hacer?
Mi primera recomendación desde el amor es que tomes las riendas de tu salud y te hagas 100% responsable de las decisiones que estas tomando. Por tal motivo, debes invertir en ayuda nutricional cualificada (para ajustar tus macros y suplementos), entrenar de forma efectiva, aprender a hidratarte, construir disciplina, estructura con horarios de comida y aprovechar para incorporar otros hábitos ganadores.
A nivel nutricional, procura la ingesta proteica en cada una de tus comidas del día. Apunta a conseguir 30-40 gramos valor nutricional por comida, apóyate si es posible en batidos de proteína de calidad, yogurt griego natural A2, el uso de aminoácidos esenciales 2-3 veces al día, el consumo de colágeno hidrolizado al menos 30 gramos diarios, la toma de caldo de hueso, el uso de monohidrato de creatina para conservar el músculo base y la densidad mineral ósea.
También apóyate en grasas saludables como la Ghee (butirato), omega 3 (precursor de bifidobacterias), aceite de coco, MCT (mejora tránsito intestinal y la energía), el aguacate para hacer smoothies con el polvo de proteína y la mantequilla de frutos secos (almendra, macadamias y tahini) que con poco volumen aportan densidad nutricional. Si estas entrenando fuerza, reserva la comida post- entreno para meter carbohidratos simples y proteína para que puedas sintetizar glucógeno muscular.
Para aumentar el aporte de fibra evitando tanta llenura, puedes consumir entre comidas 1 taza (250 ml) de un jugo verde sin colar adicionándole 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra para enriquecer la absorción de los fitonutrientes. Si hay espacio, consume al menos 150 gramos de frutos rojos al día para obtener citratos, polifenoles, antioxidantes y algo de fibra. Toma 2 veces al día mi fórmula de hidratación casera, agua con limón e infusiones de menta y/o manzanilla.
Por favor entrena fuerza al menos 4 veces por semana pesado, camina a diario, incorpora pausas activas durante el día, busca espacios para tomar el sol, hacer tierra; come sólo de día, procura tener un buen descanso y no olvides gestionar el estrés con las herramientas que tengas a la mano (meditación, respiración, oración, escritura, entre otras).
¿Qué NO debes hacer?
- Tener licencia para comer comida chatarra.
- Tomar alcohol.
- Consumir gaseosas.
- Comer galletas y ultra procesados.
- Tomar jugos de frutas y bebidas con edulcorantes.
- Estar sedentario (a).
- Hacer puro cardio.
- Trasnochar.
- No evaluar tu vesícula y páncreas antes de comenzar.
- Pensar en inyectarte de por vida.
- Hacer un incremento de la dosis de forma rápida.
- Hacer un despegue rápido del fármaco sin ayuda nutricional y con suplementos.
- Hacer ayunos largos. Debes mantener una estructura básica de 14 horas. Ejemplo: comer desde las 8 am hasta las 6pm.
- No revisar y ajustar las dosis de los medicamentos junto con tu médico.
- Usar insulina externa, metformina, hipoglucemiantes, diuréticos, berberina, ácido lipoico, picolinato de cromo, canela, melón amargo y otros sensibilizadores de la insulina junto con estos fármacos, porque aumenta el riesgo de hipoglucemias, deshidratación, afectación renal y hepática.
- Comprar los fármacos en el mercado negro.
- No tener la dirección de un médico especialista.
- No tener ayuda de un Nutricionista Clínico.
- No tener apoyo psicológico para mejorar la relación con los alimentos.
- Seguir los consejos de «influencers» en las redes sociales. Recuerda que está en riesgo tu salud.
Espero de corazón que esta información te haya aportado valor y hayas aprendido lo necesario para hacer las cosas bien. Si necesitas guía nutricional, sabes que cuentas con mis servicios profesionales a nivel mundial para acompañarte en el proceso.
También cuentas con mis recursos on line como mi e-book 120 días para sanar, que te ayudará a la construcción de hábitos ganadores a tu tiempo y mi guía de entrenamiento de fuerza para 4 días para que NO pierdas músculo.
GRACIAS POR LEERME.
Referencias:
Chiang CH, et al. Glucagon-Like Peptide-1 Receptor Agonists and Gastrointestinal Adverse Events: A Systematic Review and Meta-Analysis. Gastroenterology. 2025.DOI: 10.1053/j.gastro.2025.06.003. Es probablemente una de las referencias más importantes para hablar de eventos GI graves.
Drossman et al. GLP1 and GIP Receptor Agonists: Effects on the Gastrointestinal Tract and Management Strategies for Primary Care Physicians. Revisión centrada específicamente en los efectos GI y su manejo.
Clinical Consequences of Delayed Gastric Emptying With GLP-1 Receptor Agonists and Tirzepatide. Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism. Muy útil para vaciamiento gástrico, gastroparesia, retención gástrica y obstrucción.
Gastrointestinal Adverse Events and Weight Reduction in People With Type 2 Diabetes Treated With Tirzepatide in the SURPASS Clinical Trials. Diabetes, Obesity and Metabolism. 2023. Muy útil específicamente para tirzepatida/GIP-GLP-1.
Tirzepatide-Induced Gastrointestinal Manifestations: A Systematic Review and Meta-Analysis. Útil para cuantificar náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento y dispepsia con tirzepatida.
Joy B, et al. Exploring the rates of Gastrointestinal adverse effects among five GLP-1 receptor agonists: A systematic review and Meta-Analysis of randomized controlled trials. Endocrine. 2026.
Practical management of glucagon-like peptide-1 receptor agonists in gastroenterology: a position paper by the Italian Society of Gastroenterology (SIGE).



